lunes, 4 de diciembre de 2006

Los amigos son como montañas...el tiempo pasa, la vida te golpea, la lluvia las moja, pero cada primavera florecen


Cada vez que observo esta foto recuerdo lo increible que es la amistad cuando llega a traspasar la barrera del tiempo. amiga no es simplemente una palabra sino un conjunto se emociones y sensaciones que permiten que volemos al presente, al pasado y al interior de nuestros recuerdos de una forma instantánea.
Hoy por la mañana cuando llegaba al colegio a trabajar, platicaba con una compañera acerca de una amiga en común que tenemos y que hace mucho que veíamos, hablabamos acerca de el fallecimiento de su abuela hace unos días y la tristeza que nos dío saberlo, eso desató el torrente de recuerdos de momentos compartidos y como árbol que se ramifica, recordamos a Sandra, a Rocío, a Xalapa, a la facultad y a mi amigo Corichi, al cual después de muchos años que no veo, un día lo encontré por el messenger y tal pareciera, el tiempo brincó y reanudamos nuestras acostumbradas pláticas que cotidianamente hacíamos en la explanada de humanidades diariamente, donde poco a poco fuimos convirtiéndonos en amigos y confidentes, si a él le platicaba todo aquello que pensaba sin preocuparme por lo que pensara, era tan grato saber que alguien te escuchaba, quiero decir que gracias a tí amigo, me aficioné a la mitología indígena, pues aún recuerdop nuestra primera plática después de que Mireya nos presentó, me platicaste del Quinto Sol.. hasta hoy lo recuero.
¡Recuerdas todo aquello que compartimos cuando un día un grupo de chiflados tuvo la puntada de hacer una fonomímica y te convertiste en un chavo del grupo "fresas"?, y mi querida Imelda en una chava de "fresas" y en Ilse de Flans, junto con Sandra y Tina, Selma, Corina ... mi pequeña amiguita en aquel entonces...Agustín y tantos otros que vivimos tan padres momentos en el 89.
Siempre, siempre, siempre impuntual decía la canción, ... hoy es un recuerdo que me lleva a sonreir y pensar la facilidad con la que podemos dejar de ver a los amigos y en ocasiones hasta de olvidarnos de ellos sin que pensemos en todo lo que invertimos en sentimientos y secretos, emociones y alegrías, pero sobretodo en momentos de gratirud, como aquellos en los que cenabamos en casa de los Corichi, cuando el hambre nos atacaba, como buenas pensionadas
que siempre andabamos guardando la línea por necesidad y no por gusto, o los momentos de refugio en que nos sentíamos familia en su casa cuando la depre nos atacaba, o nuestro refugio de intelectuales en casa de Selma, o de aventuras y relajo en casa de Imelda y mía, cuando platicabamos todos nuestros proyectos futuros.
Hoy casi 20 años despues, muchos se han ido de México y otros hemos continuado nuestro camino madurando y creciendo en un mndo adulto en el que alguna vez soñamos cambiar, somos padre todos, profesionistas, hemos formado familias, hemos escrito nuestra vida y seguido nuestro trayecto, pero nunca hemos dejado de pensar(creo yo) esos felices 80's que compartimos cuales Quijotes, desfaciendo entuertos y arregelando desaguisados, que nos llevaba a comernos el mundo a puñados y reinventarlo a nuestro modo
Hoy con 40 años por lo menos, cada uno, hemos construido nuestro destino con amor, con ilusión, con penas y fracasos, pero con muchos triunfos y alegrías, y con un legado de recuerdos producto de la maravillosa amistad de mis amigos de aquellos años.
Gracias a todos ustedes, han hecho que mis años en la facultad de letras y mi estancia en Xalapa haya sido una de las más maravillosas etapas de mi vida
Los quiero mucho.

1 comentario:

Migúel Ángel -Educador Frustrado dijo...

Mireya,
grato es recordar, pero más grato es encontrarte de pronto, en medio de tu vida, rodeado(a) por esos mismos amigos. Hace poco, después de 16 años tuve la fortuna de reencontrarme con quienes compartí mi primera intrusión en la aventura marista: ¡qué recuerdos! pasé año y medio de mi adolescencia entre ellos. No sólo los recuerdes, búscalos, persíguelos, porque ellos son tu vida y tú eres la de ellos. Saludos.