jueves, 22 de febrero de 2007

Blanco o simplemente negro... no admito términos medios

Casi finaliza febrero y no sé por donde iniciar a escribir la serie de situaciones que he vivido en estos últimos día: primero, creí que el cansancio y el agotamiento se apoderarían de mí ante el peso de las responsabilidades del Encuentro de Debates, más tarde mi cumpleaños y el cansancio de días y días interminables en los que no se podía ni un momento descansar, y cuando creía que no podía agotarme más...sucedió, mi abuela se enfermó y del fondo de mi ser aquel cansancio se transformó en una terrible ansiedad por ver que aquel roble se doblaba y me hacía comprender que los abuelos son seres humanos que se cansan y envejecen, dolor, tristeza y frustración me inundaron llevándome a una profunda depresión en la que en cada momento en que dejaba que mi angustia aflorara, me sentía enormemente culpable por no estar el tiempo que añoraba mi familia, cada instante que pasaba en el sanatorio sufría por mi familia y, al llegar a casa me comía el remordimiento por mi abuela...el tiempo transcurría lentamente y creo que sentía que me ahogaba...
Ahora reflexiono y pienso que por unos momentos dejé que afloraran mis más profundos dolores y tristezas y estuvo a punto de caer en depresión, aunque por momentos pienso que hace mucho que me atrapó y se niega a dejarme, pero finalmente poco a poco, todo empezó a tomar su lugar, mi abuela ha mejorado y ahora inicia la realidad, como ancianos que son ya los abuelos, es necesario buscar ayuda profesional que permita cuidarlos sin que se lastimen o descuiden cuando alguien no este a su lado. (¿es seguridad o temor lo que nos conduce a esta decisión?) en fin, cuando más triste me sentía, mi viejo dolor frente a la muerte afloró y en esta ocasión me pillo de tal manera que me hizo hablar con un buen amigo (Pepe) que me puso los pies en la tierra haciendo me enfrentar de golpe a lo que tanto huí, no soy super héroe, sólo soy un humano incapaz de perdonarse la dualidad de sentimientos amor - dolor que hace 12 años vivó y que aún no ha podido sanar por no saberse perdonar. Y esto hace mucho Ricardo, mi esposo, lo sabía y de forma sutil y tranquila me lo intentaba hacer entender, pero mi dolor no me permitía ver y era más fácil cerrar mis oidos y corazón a esas observaciones para huir y no sentir.

Sin embargo, durante años me sentí culpable por sentirme feliz por amar a mi bebé que se estaba gestando cuando mi madre lentamente iba siendo consumida por el ´canacer, me sentía y era incapaz de perdonarme por sentir y llorar por igual, nacer-morir, no podía comprender mi corazón, me sentía culpable por llorar por ella y por no poder ser plenamente feliz por él, pero finalmente creo que ha sido mas difícil y doloroso vivir con ese sentimiento por más de 12 años, sin perdonarme el no poder ser completamente feliz, claro, hasta que alguien más listo que yo, me destapó el sentimiento y me dijo que sólo soy humana y debo y tengo derecho a perdonarme y aceptarme tal cual soy con mis debilidades y cualidades...jajaja, que fácil pensé...borrón ycuenta nueva y ya... floreció mi soberbia y la gran cachetada me cayó de pronto, no había espacios ya para la compasión, no podía seguir medio sufriendo y medio viviendo.

Pero, ¿como se enredó de pronto todo?, simple, mi abuela fue el detonante, finalmente comprendí, mis fuerzas tienen un límite y debo aprender a decir no, no puedo, no soy incansable, no soy como todos me ven, simplemente soy.

Cuando finalmente empecé a respirar, recibí la noticia de que mi querido amigo Mike, finalmente se va, pues sus decisiones y crecimiento personal le han mostrado el camino a seguir, y me alegra saber que estará bien, pero me duele decirle hasta siempre, pues adiós sólo se dice a quien se quiere olvidar, así que de nuevo alegría y pesar, parece que viviré en ese eterno claroscuro que como en otras veces he mencionado como Penélope, domina mi vida: Primero mato y luego pregunto, no sirvo para términos medios, finalmente soy y no dejaré de ser la incipiente escritora que tiene que rescribirse diariamente para no dejar de ser.

2 comentarios:

Migúel Ángel -Educador Frustrado dijo...

Mireya,

Ni creas que te libraste de mí. Una amistad como la nuestra no puede terminar aquí. Ánimo y gracias por este tiempo que trabajamos y soñamos juntos una escuela diferente. Te quiero.

r_e_f dijo...

Yo si sentí gacho de que se fuera Mike... apenas empezaba a tratarlo (y senti chido de que su primera impresión de mi fuera que mis dibujos y cuentos son geniales) y se vá... lo bueno es que el internet lo hay en todas partes y podemos seguir en contacto